En un contexto internacional marcado por una creciente inestabilidad política, social y económica, surge una pregunta clave: ¿cómo afectan estas crisis a los derechos de las mujeres?. Ya en el siglo XX, la filósofa Simone de Beauvoir advertía:
“No olvidéis jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados. Estos derechos nunca se dan por adquiridos; debéis permanecer vigilantes toda vuestra vida”.
Esta reflexión resulta especialmente vigente en la actualidad. La escalada de conflictos armados, el aumento de la inflación, las crisis de vivienda o las tensiones geopolíticas están teniendo efectos profundos en la sociedad. Y, como muestran numerosos estudios, estos impactos no se distribuyen de manera neutral desde el punto de vista de género.
El impacto de los conflictos en mujeres y niñas
Los conflictos armados continúan evidenciando cómo las mujeres y las niñas se ven afectadas de manera desproporcionada. Según datos de Naciones Unidas (2025), alrededor del 70% de las víctimas del conflicto en Palestina han sido mujeres y menores.
En otro contexto bélico, como el de Ucrania, Naciones Unidas (2026) también ha señalado que la crisis provocada por la guerra está afectando especialmente a las mujeres, según las personas que trabajan ofreciendo apoyo humanitario sobre el terreno tras más de cuatro años de conflicto. Las mujeres enfrentan mayores riesgos de violencia, desplazamiento forzado, precariedad económica y sobrecarga de cuidados.
Crisis económicas y desigualdad de género
Las consecuencias de estas tensiones internacionales también tienen repercusiones económicas en países como España. Según el Instituto Nacional de Estadística, la inflación anual estimada del IPC se sitúa en torno al 2,3% en 2026.
Aunque la inflación afecta al conjunto de la población, su impacto es mayor entre las mujeres, debido a desigualdades estructurales todavía presentes en el mercado laboral. Las mujeres continúan estando infrarrepresentadas en puestos de liderazgo y presentan, en promedio, menores niveles salariales.
El informe Women in Business 2026 muestra que las mujeres ocupan el 37,3% de los puestos de responsabilidad en empresas españolas, lo que supone un ligero descenso respecto al 38,4% registrado en 2025. A ello se suma que la brecha salarial en España se mantiene en torno al 15,7%, según datos comunicados por el Consejo de Ministras y Ministros.
Estos datos reflejan que, en contextos de crisis, las desigualdades preexistentes pueden amplificarse, dificultando aún más la autonomía económica de las mujeres.
La importancia de incorporar la perspectiva de género
Por todo ello, resulta fundamental incorporar la perspectiva de género en el análisis de las crisis económicas, sociales y humanitarias. Solo de este modo es posible comprender cómo afectan realmente a la población y diseñar políticas eficaces que reduzcan las desigualdades.
En este sentido, ONU Mujeres ha establecido su Plan Estratégico 2026-2029, que prioriza áreas clave como:
- Liderazgo y participación de las mujeres en la toma de decisiones,
- Empoderamiento económico de las mujeres,
- Erradicación de la violencia contra las mujeres,
- Mujeres, paz, seguridad y acción humanitaria.
A nivel europeo también se están impulsando medidas relevantes. Tal y como analizamos en nuestro artículo Directiva (UE) 2023/970: la nueva era de la transparencia retributiva en las empresas, la Unión Europea está reforzando los mecanismos de transparencia salarial para avanzar en la reducción de la brecha retributiva.
El papel de las empresas en la igualdad
En un contexto global complejo, es fundamental mantener una mirada constructiva. Los avances en igualdad continúan produciéndose gracias al compromiso institucional, social y empresarial.
En España, muchas organizaciones están trabajando activamente para reducir las desigualdades mediante la implantación de Planes de Igualdad, herramientas clave para promover entornos laborales más justos e inclusivos.
Desde TEIS, hemos contribuido a este objetivo mediante la elaboración de más de 200 Planes de Igualdad, aportando nuestro conocimiento y experiencia para avanzar hacia un entorno laboral más equitativo y hacia una sociedad en la que los derechos de las mujeres no sean cuestionados, incluso en tiempos de incertidumbre.